Sobre el curso
Si la historia de la iglesia no te emociona, ¡quizás tendrás que revisar si tienes pulso! Es imposible estudiar la historia de la iglesia primitiva (36d.C. – 450d.C.) sin ser profundamente conmovido. Estaremos viendo el cristianismo en acción por primera vez en la historia humana.
La Iglesia recién nacida, que no tiene dinero, influencia ni poder político, se dispone alegre y valientemente a cumplir su misión de “hacer discípulos a todas las naciones”. Algo muy poderoso e inusual ha sucedido. Sin duda, las personas están siendo cambiadas desde la raíz de su ser: los cobardes se convierten en héroes, los pecadores se transforman; el miedo, la codicia, la envidia y el orgullo son expulsados por una inundación de algo más allá de la experiencia humana normal.
Estos nuevos cristianos eran sumamente queridos y las iglesias surgieron y florecieron ante una seria oposición. Se dijo de estos primeros cristianos que “¡han trastornado el mundo!” (Hechos 17:6).
Sin embargo, el estudio de la historia de la iglesia tiene el propósito de proporcionar más que solo inspiración. La reflexión seria sobre el pasado nos protege del error, nos recuerda la fidelidad de Dios y nos motiva a perseverar.

